jueves, 9 de diciembre de 2010

Me he despertado desnuda en su cama.  Giró para mirarla y esta dormida, no quiero molestarla, no quiero interrumpir ese sueño placentero  en raras ocasiones la visita. Decido marcharme sin hacer el menor ruido para dejarla soñando.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Todavía nuestros cuerpos, flácidos, llenos de cicatrices profundas, se tambalean en una letanía algo lejana. Indefensos de los golpes que el amo nos quiera propinar. Todavía sentimos como el miedo hace su camino como si fuera la primera vez ajeno a la mirada del mundo.

martes, 26 de octubre de 2010

No desmiento ni confirmo mi aptitud, no dependo del sentimiento de culpabilidad que puede sentir uno u otra al ver como pierden. Despojan sus cartas una a una y ven que no tiene nada de ganar. Yo, hace tiempo, que lo deje mal aparcado en algún cuarto oscuro de castigo, cuando desafiaba la los más grandes que yo en ese juego de desafíos. Era como  jugar a héroes o villanos, a polis o cacos.
En ese pequeño habitáculo, desprovisto de luz,  tenía todas mis posesiones. Tenía mi libertad, mi valentía y mi orgullo; por eso me lo deje allí mal aparcada la culpabilidad, porque sabía que nadie entraría  a censurarla. Por aquel entonces el dolor se convertía en victoria, al saber que no me había doblegado a la tiranía y mi sentimiento de libertad ya era absoluta.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Arrastro mis pies hasta el banco situado delante del lago. Me gusta contemplar a los patos mientras les arrojo unas migajas de pan para comer, es lo que solía hacer con Clara, antes de que le incapacitasen mentalmente. Nunca llegue como pudieron hacerlo ni tampoco el significado de esa supuesta locura que inventaron los médicos, desdoblamiento de la personalidad. Tan sólo sé que la hecho de menos y que veinte años después, con los pies arrastras, sigo haciendo las mismas locuras que hacíamos juntas: dar de comer a los patos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Verdades a medias es lo que los nuevos viejos escupen de sus bocas. Los niños corrotean por las calles desoladas de esperanza. Las madres finjen no sufrir los dolores de la gurerra que despojaron de todo futuro a los niños sin sombra.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Escribo muy deprisa por impaciencia. Las cosas se forman en la imaginación y quieren salir, se atropellan por salir. Yo no podría escribir como escriben algunos. Azorín por ejemplo, o el mismo Pío Baroja, línea ras línea, con una idea de que están haciendo algo definitivo en cada frase. Yo no. Yo comienzo con un fondo confuso y una vez manchado el lienzo, aparece la masa informe de la cual hay que sacar las líneas que uno se propone.

  Ramón J. Sender

viernes, 6 de noviembre de 2009

Locura

Lo he intentado, he intentado olvidarte de las maneras más variopintas que puedas imaginar algunas están en la lógica permitida de la racionalidad, según mi psiquiatra. Otras en cambio subyacen en esa necesidad de cura que hasta ahora no me he decidido dársela. Quizás suene a masoquismo psicológico, pero aunque me produzca dolor, aún permito que tú recuerdo deambule por mi mente, como si de un fantasma se tratara. El alma en pena la pongo yo en las fiestas, cuando en medio de la gente me acurruco en una esquina y rompo a llorar con un vaso de güisqui a medio llenar.


Lo he intentado mi vida. He ido por las noches al cementerio y he intentado resucitarte, pero nada he conseguido, nada.

Ahora tu cuerpo yace en nuestra cama, cerca de la ventana, como a ti te gustaba. Tienes la cabeza girada hacia ella para ver los amaneceres y los atardeceres que tan locas nos volvían a las dos . Pero ahora te hablo de otro tipo de locura, no sé me entiendes cariño. Te hablo de la locura de tener tu cuerpo allí y tu estar en otra parte.



P.D: era para halloween, pero me a fallado el internet.